Chikungunya in Cuba

Los médicos cubanos – una distopía

Los médicos cubanos: una distopía
Una distopía o antiutopía es una sociedad ficticia indeseable en sí
misma. A partir de ese concepto, el autor propone imaginar que médicos
cubanos son contratados para combatir una epidemia en la Florida
Waldo Acebo Meireles, Miami | 02/12/2014 7:02 pm

En mi reciente artículo [La esclavitud de los médicos cubanos] abordé el
asunto desde el punto de vista de la forma de esclavitud comunal o
generalizada. Aquí lo abordaremos desde otro punto de vista: la
esclavitud individual, la forma de explotación usada por la sacarocracia
cubana.
Supongamos en este ejercicio distópico que en el estado de la Florida se
desata una pandemia de, por ejemplo, “chikungunya” y la OMS sabiendo la
gran experiencia de los médicos cubanos con ese mal que ha asolado a
Cuba, le propone al gobierno de EEUU contratar médicos cubanos. Este
gobierno acepta y se procede a llenar los contratos y los médicos
esclavos cubanos comienzan a llegar con las mismas condiciones que se
establecieron, en otra época, para los médicos enviados al Brasil.
Para estos esclavos serán aplicadas las mismas reglas que fueron
establecidas desde 1842 por el Capitán General Don Gerónimo Valdés, en
el Reglamento de Esclavos, en particular su Artículo 6 que dice así:
Los amos darán precisamente a sus esclavos de campo, dos o tres comidas
al día como mejor les parezca, con tal que sean suficientes para
mantenerlos y reponerlos de sus fatigas; teniendo entendido que se
regula como alimento diario y de absoluta necesidad para cada individuo,
seis u ocho plátanos, o su equivalente en boniatos, ñame, yucas u otras
raíces alimenticias, ocho onzas de carne, o bacalao, y cuatro onzas de
arroz u otra menestra o harina.[1]
Pero aquí se presentó un pequeño problema, estos médicos esclavos fueron
“coartados”[2] para tratar de estimular su dedicación e interés, y los
$200 que le entregaban mensualmente eran insuficientes, veamos:
Plátano 3-4 por $1
Carne 1 libra por $2,99
Cerdo 1 libra $1,69
Tasajo 1 libra $13,39
Bacalao 1 libra $6,99
Arroz 1 libra $0,50
Boniato 1 libra $0,39
Yuca 1 libra $0,69
Ñame 1 libra $0,99[3]
Como se verá la cuenta no da, no juega el número con el billete, y menos
aún si consideramos que cuando en el Reglamento se habla de carne no se
refieren a carne de vaca o cerdo sino a carne salada, tasajo, que era
junto con el bacalao las fuentes primarias de proteínas, ya que la
economía esclavista no estaba en condiciones de producir esos artículos
y por tanto se importaban. La frase de “el que corta el bacalao”,
refiriéndose a la persona que tiene el control, generalmente un esclavo
domestico privilegiado casi nunca de la dotación, viene de aquella época.
¿Cuánto necesitaría el médico esclavo para subvenir sus necesidades diarias?
Como no sé cómo establecer las equivalencia entre plátanos, yucas,
boniatos y ñames tomemos solamente a los primeros, los plátanos, 6-8,
necesita $2; para el tasajo $6,70, o en el caso del bacalao $3,50 y
además el arroz $0,12, lo que hace un total diario entre $5,62 y $8,82
lo cual llevado a un costo mensual entre 168,60 y $264,60. Evidentemente
nunca se podría manumitir ya que escasamente le alcanzaría para su
alimentación sin contar los gastos en ropa, vivienda, etc.[4]
Por lo visto ni en una distopía los médicos podrán liberarse de su
esclavitud.
[1] Tomado de: Pichardo, Hortensia; Documentos para la Historia de Cuba.
Tomo I. Editorial de Ciencias Sociales Instituto del Libro. La Habana,
1971 pp. 318-319. Nota: Se actualizó la ortografía.
[2] Los esclavos eran coartados al ponérsele un precio que ellos mismo
podían sufragar, cuando eran por ejemplo alquilados, para lograr su
manumisión
[3] Los precios están tomados de los actuales en Miami.
[4] De acuerdo al Reglamento de 1842, Artículo 7 “Deberán darles también
dos esquifaciones [según Esteban Pichardo esquifación es una voz
generalmente usada… para significar el vestuario de los Negros que
trabajan en el campo] al año en los meses de diciembre y mayo,
compuestas cada una de camisa y calzón o rusia [también según Pichardo
rusia es una tela de hilo y tejido algo grueso…], un gorro o sombrero y
un pañuelo; y en la de diciembre se les añadirá alternando, un año una
camisa o chaqueta de bayeta, y otro año una frazada para abrigarse
durante el invierno.”

Source: Los médicos cubanos: una distopía – Artículos – Opinión – Cuba
Encuentro –

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *