Chikungunya in Cuba

La indolencia del Estado cubano frente a las epidemias

La indolencia del Estado cubano frente a las epidemias
[03-09-2014 11:38:38]
Angélica Mora
New York

(www.miscelaneasdecuba.net).- En las calles, las aguas albañales corren paralelas a las potables. Cada verano se hace más perentoria en Cuba la búsqueda de jabones, detergentes y cloro.
El lamento general en Cuba es que no hay productos para el aseo y cuando llegan algunos a los mercados y farmacias, desaparecen en pocas horas.

En la Isla hay escasez de todo, pero uno de los renglones más buscados son los artículos de limpieza para el hogar y para las personas.

El cubano siempre ha gustado de andar limpio. Uno de los aspectos que me llamó la atención en mi visita a la Base Naval de Guantánamo, en la década de los 90 durante la Crisis de los Balseros, era que la mayoría de los emigrantes llevaba colgado algo especial al cuello.

Al preguntar si se trataba de algo religioso, algo como un relicario, Juan Carlos Risell en el campo Mike, me explicó por fin, el origen de ese misterio.

Era el jabón que le daban en la base y que ellos atesoraban de tal manera que, en la medida en que lo iban gastando, lo iban haciendo una bola con pedazos de otros y lo colgaban al cuello, para sentir el aroma a limpio y evitar que se les perdiera.

Desde David Bussi, hasta Ivan Curra, andaban con este peculiar collar de limpieza al cuello.

Hoy en la Isla siguen los artículos de aseo siendo tan codiciados como en el pasado.

Cada verano se hace más perentoria en Cuba la búsqueda de jabones, detergentes y cloro.

Especialmente este último producto es buscado por las amas de casa este caluroso verano para desinfectar el agua, ya que el líquido para beber no llega y el que hay está contaminado por cloacas tupidas que riegan aguas negras que corren paralelas a las cañerías del agua potable.

Las autoridades no han ido al fondo del problema y tratan de contener, con medidas paliativas las numerosas epidemias que abarrotan de pacientes los hospitales, policlínicos y otros servicios de salud en la capital y provincias.

Se fumiga, pero no se recoge la basura en ciudades y pueblos.

Se clausuran pequeños negocios de los cuentapropistas, sin embargo no se limpian ni habilitan las redes de alcantarillado.

Se eliminan los trabajadores del aseo en las calles y se deja que crezca la maleza, al lado de aguas estancadas, creando los sitios ideales para que aparezcan los focos de dengue, cólera, hepatitis y otras graves enfermedades.

Por eso, mientras el gobierno de La Habana no se sacuda la indolencia y se proponga llegar a la raiz de estos males y ordene limpiar las calles, las pestes continuarán rampantes.

Asimismo, las autoridades deben dar prioridad a poner a disposición del público los productos más urgentes para el aseo.

Estas son las dos maneras más efectivas de sanear la Isla y lograr controlar las plagas, que hoy se extienden por toda Cuba como sucede todos los veranos.

Source: La indolencia del Estado cubano frente a las epidemias – Misceláneas de Cuba – http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5406e19e3a682e17f87f65c7#.VAcGnPmSwx4

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